Enigmas y Misterios del Talmud y la Cábala
¡¡¡En el Cielo se protege a los animales!!!
Rabí, uno de los erudito más grandes de la época, sufría de terribles flagelos y luego de trece años de soportarlos se curó. Los mismos le sobrevinieron por un suceso que había acontecido, y cuando desaparecieron, también se debió a un suceso que había acontecido. Así le sobrevinieron: Un becerro iba a ser degollado y cuando lo llevaban, se dirigió hacia donde se encontraba Rabí, puso su cabeza entre su túnica y lloraba. El erudito le dijo: «¡Ve, pues para eso has nacido!». En el Cielo dijeron: «Por cuanto que no se apiada, enviémosle flagelos».
El erudito soportó esta aflicción hasta que un día su sierva se hallaba limpiando la casa y echando unas crías de rata. Él le dijo: «Déjalas, pues está escrito: “Bueno es El Eterno para con todos, y se apiada de todas las criaturas”». (Salmos 145:9). En el Cielo dijeron: «¿Se apiada? !Apiadémonos de él!». (Talmud, tratado de Babá Metzía 85a) (Enigmas y Misterios del Talmud y la Cábala Pag. 149; véase allí explicación completa).
Dependiendo de que miembro mueve mientras habla, en ese sitio lleva el alma
El sabio cabalista Rabí Shimón le explicó a su hijo Rabí Elazar: «Hay personas que al hablar se expresan moviendo los ojos, otros mueven las manos, están aquellos que lo hacen moviendo la cabeza, otros el cuerpo y existen aquellos que mueven los pies. Esto es así, porque en todo lugar donde se encuentra el alma, induce a ese miembro que la contiene a generar mayor movimiento».
Rabí Elazar le dijo: «¡Padre! ¿Pero acaso el alma no se encuentra en el corazón y de allí se expande hacia todos los miembros del cuerpo?».
Rabí Shimón le respondió: «¡Hijo mío! Con respecto al alma está escrito: “Le descubrió –galtá– los pies y se acostó”. (Rut 3:7) El término hebreo galtá, significa también «se exilió». Resulta que en este caso el alma se exilió hacia los pies. Pues mediante las acciones inadecuadas, el individuo provoca que el alma se retire de su sitio y descienda a otros lugares, hasta llegar en ocasiones a los pies. Aunque esta situación no es definitiva y puede revertirse. Ya que retractándose de la mala conducta ejercida y rectificándola, es posible hacer regresar al alma a su sitio original.
Y cuando se encuentra en el corazón, es denominada reina, pudiendo gobernar el cuerpo como es adecuado. Pero si se halla fuera de su sitio, se encuentra en un nivel deshonroso y es denominada sierva». (Véase Tikunim, Tikun 70, Pág. 132b) (Enigmas y Misterios del Talmud y la Cábala Pág 148).
Rabí Elazar le dijo: «¡Padre! ¿Pero acaso el alma no se encuentra en el corazón y de allí se expande hacia todos los miembros del cuerpo?».
Rabí Shimón le respondió: «¡Hijo mío! Con respecto al alma está escrito: “Le descubrió –galtá– los pies y se acostó”. (Rut 3:7) El término hebreo galtá, significa también «se exilió». Resulta que en este caso el alma se exilió hacia los pies. Pues mediante las acciones inadecuadas, el individuo provoca que el alma se retire de su sitio y descienda a otros lugares, hasta llegar en ocasiones a los pies. Aunque esta situación no es definitiva y puede revertirse. Ya que retractándose de la mala conducta ejercida y rectificándola, es posible hacer regresar al alma a su sitio original.
Y cuando se encuentra en el corazón, es denominada reina, pudiendo gobernar el cuerpo como es adecuado. Pero si se halla fuera de su sitio, se encuentra en un nivel deshonroso y es denominada sierva». (Véase Tikunim, Tikun 70, Pág. 132b) (Enigmas y Misterios del Talmud y la Cábala Pág 148).
Un video esencial de convivencia humana
